Descansa en paz tío Juano

Tío Juano, me ha tomado 10 años poder escribirte estas palabras. Ayer me visitaste en un sueño, por primera vez. Qué mágica sincronía que hayas venido a verme el día del aniversario de tu muerte. Hoy se cumplen 10 años de ese 17 de setiembre del año 2010, fecha que dejó una cicatriz en nuestros corazones, fecha que nunca olvidaremos.

En el sueño me abrazaste, me hiciste sentir que estabas bien, que estabas en paz. El lugar donde estábamos era muy luminoso, un espacio natural con mucho color dorado. Me diste un mensaje claro que ahora no puedo recordar. El sueño era muy profundo y no lo pude anotar. Pero me entregaste una llave. La llave era pequeña y dorada, y algo había que abrir con ella. No sé si el mensaje era para mi mamá o para Inés, mi hermanastra mayor. Luego apareció Inés y le di un abrazo.

Me ha emocionado mucho tu visita. No sólo en el sueño sino también al levantarme. Los sueños son parte de la realidad y tejen nuestra existencia. En el sueño todos estamos vivos y muertos, cruzamos a ese espacio sideral del cual venimos y podemos reencontrarnos con nuestros seres queridos que han partido.

Juan José fue mi padrastro. El segundo matrimonio de mi madre. Partió de la tierra de una forma violenta, abrupta, intempestiva, inesperada. No me pude despedir de él. No me pude despedir de él.

Desde los 12 años que lo conocí hasta los 21 años que tenía cuando murió, de cierta forma, con él también crecí. Querido tío Juano, estés donde estés quiero agradecerte por los aprendizajes que dejaste en mí. Por todos los viajes en carretera: el norte, Cuzco, Chile, la selva. Por tus inolvidables ronquidos, tu generosidad y tus grandes consejos cuando no sabía qué estudiar en la universidad. Le diste a mi madre un nuevo aliento de vida y por eso estaré contigo siempre agradecida.

Estés donde estés, te leo estas líneas con mucho amor y te agradezco por tu visita. Siento que ese abrazo que me diste ayer fue quizás ese que no nos pudimos dar antes de tu partida. Y ese gesto me ha dejado profundamente conmovida. Caen lágrimas de mis ojos tan sólo por estar viva. Gracias por todo. Descansa siempre en paz.