Para mí la torta de chocolate significa amor. Me encanta. Me fascina. La veo inclusive en las montañas de la sierra, tan bellas, como si fueran cerros de torta; y la nieve, azúcar en polvo. Es como una “enfermedad”. He probado casi todas las tortas de chocolate de Lima. Tengo un ranking. Cada vez que un amigo come torta, le toma foto y me la manda, seguido de un: “Me acordé de ti”. Ella y yo tenemos una relación profunda. Deteniéndome a escribir estas líneas voy entendiendo por qué. La historia fue así.
Si era viernes, en mi casa había torta. Mi madre preparaba “la receta secreta de la tía bisabuela”. Ese día llegaba del colegio con ilusión, mi corazón empezaba a latir rápido subiendo los 6 pisos del ascensor. La puerta se abría y ya podía sentir el olor. Iba corriendo a la cocina, directo a prender la luz del horno, para contemplarla y ver cómo minuto a minuto ella crecía.
Desde niña mi vida giraba alrededor de comer. Apenas me levantaba preguntaba qué íbamos a almorzar, el resto de actividades me daban igual. Era mejor amiga de la chica que cocinaba. Sentaba en un banquito, junto a la olla, todo le preguntaba. El ser humano siempre ha sido mi gran pasión. Conocer cada persona es entrar a un nuevo mundo y eso me llena el corazón.
Cada cumpleaños, la misma torta mi mamá nos preparó. Lo sigue haciendo. Es un ritual sagrado que marca el inicio de un nuevo año. Hay tipos de torta, las que llevan vinagre y leche, y las que no. El vinagre corta la leche, la vuelve más negra y húmeda, y así puede absorber todo el fudge. Este debe ser no tan espeso para así, como una lluvia, pueda atravesar la tierra formada por cacao, azúcar, harina, huevos, vinagre, leche y mantequilla.
Es increíble. Para mí y para todos los que la conocen, la mejor torta que existe. Y el mejor ingrediente: el amor. El cariño de una madre que a través de la torta nos nutrió. Hay muchas formas de querer, y una es preparándole a alguien especial una receta singular. El estómago recibe y manda señales al corazón. Y así muchas veces la comida se transforma en amor.
Gracias mamá por este gran regalo ¡Espero mi torta el 19 de abril que cumplo 31 años! ☺