Mi loco favorito

Hace 67 años nació mi loco favorito: mi papá. Risas. Llanto. Sabiduría. Tempestad. Corazón inmenso. Intensidad. Emoción. Un ser capaz de sentirlo todo, con profundidad. Sensibilidad. Fe. Maratón. Nueva York. Correr, correr, correr. Ser positivo. Contradicción. Muerte y vida. Subir y bajar. Caerse, levantarse. Caerse, levantarse. El alcohol, su maestría. Compartir lo aprendido con los demás. Ser solidario. Ayudar. Siempre levantarse. Madrugada. Caminar. Pensar en los demás. Erradicar la pobreza. Desde niña siempre pude sentir cuánto le podía afectar la desigualdad social. Trabajar por ello. Salud. Inspirar. Ir contra corriente. Justicia. Creer en uno mismo ¡Qué importa lo que piensen los demás! El cielo es el límite, nunca dejemos de soñar. Ser tal cual. Aceptar nuestra naturaleza. Locura, salud, drama. Reír, siempre reír. Me has enseñado tanto querido papá.

De niña para mí él era un superhéroe y podía volar. En esta vida me ha hecho mucho reír y también llorar. Sin embargo tanta risa ha podido ese llanto sanar. Él es alquimista, ojo positivo, chiste, drama y solidaridad. Un padre muy original. Ha sido uno de los seres que más me ha marcado en la vida, mi principal maestro, él y mi mamá.

Podría escribir sobre él quince libros. Sin embargo hoy esta imagen le quiero dedicar. Sus manifestaciones de amor siempre han sido dramáticas e increíbles. Durante mi adolescencia, cualquier tarde, estaba sentada en mi escritorio estudiando. De pronto la puerta de mi cuarto se abre bruscamente, su ser se transforma en viento y aparece una sombra: era él. Se hace presente la magia: una capa invisible lo rodea. El dormitorio se convierte en sala de teatro. Con ojos de “en cualquier momento me puedo morir” me observa, yo me empiezo a preocupar. Y de pronto exclama: “Hija, ¿Tú sabes cuánto te amo?” Termina la pregunta y sin tener paciencia para esperar la respuesta, desaparece en dos segundos, Dios sabrá a donde, se iba a la sala, con su capa invisible, a seguir viendo televisión. Yo me reía a carcajadas y seguía estudiando.

A través de todas sus obras dramáticas (porque siempre son dramáticas), nos ha hecho sentir todo su amor. Él tiene una fe incorruptible. Me enseñó a Jesús y la Virgen siempre rezar. Oscuridad, sí, pero mucha luz. Él entiende la profundidad del alma. Puede ver más allá. De chico quería ser sacerdote y si hubiera querido, podría haber sido chamán. Mi padre sabe quién soy, él me conoce y en la vida bien me ha sabido guiar. Es un ser muy espiritual.

Gracias papá por tu amor, tus chistes, tu espíritu tan joven, tu amor a la libertad, tus ganas de vivir, por cada día decirle sí a la vida, por esa capacidad tan admirable que tienes de SIEMPRE poderte levantar. No importa qué pase, tu siendo las 5 de la mañana, sales a correr o a caminar. Te conectas con tu luz e inspiras a los demás.

Eres una persona increíble, genuina, REAL. Gracias por tu ejemplo. Mucho de lo que soy te lo debo a ti ¡Feliz cumpleaños! Te adoro con toda mi alma y de verdad espero que vivas 500 años más. La vida sin ti no la puedo imaginar.