Se abren nuestros ojos, el cuerpo sale del sueño, de ese mundo invisible que somos. Sonidos de los pájaros, claxon de los carros. Empieza el día. Se siente el movimiento. Respiro profundo. Tiempo para uno. Me trepo a la bicicleta. Sagrado pilates. Estiro, conexión con el cuerpo. Vuelvo a mi hogar. Desayuno, platos por lavar. Me ducho, ordeno mi cuarto. Tiendo la cama ¡Cuánta paz ese simple acto me puede dar! Antes de salir, medito. Me conecto con la fuente infinita de paz. Voy hacia adentro, despierto a mi maestra, pinto un corazón invisible sobre mi cabeza. Enciendo la intención de mi día y apago la vela.
Salgo. Otra vez, a pedalear. Llego a mi taller: me muevo, pinto, escribo. Aquí he venido a servir y a crear. Pago las cuentas. Voy al banco. Recibo a otros seres que acompaño en su viaje existencial. Llamadas llegan. Le digo una vez más al banco que por favor no quiero un préstamo tomar. Barro el espacio. Doy clases. Vuelvo a ordenar.
Río, me río. Lloro, también lloro. Digiero la existencia. Velorios. Muerte y vida. Primavera e invierno. Terapia, una constelación familiar. Me meto al mar. El piano me aloja. Toco la guitarra. Buenos días y días no tan buenos. Subo y bajo. El camino continúa. Contemplo el sunset. Me caigo. Observo, respiro y confío. Recuerdo que el verano siempre llega. “Paciencia”, me digo a mí misma una vez más.
Me vuelvo a levantar. La mente, mi principal campo a entrenar. Oro, rezo, le canto al aire. Saco el tambor y con fe lo hago sonar. Despierto mi sabiduría ancestral. Sigo estudiando. Leer, gran alimento. Escribo. Abro mi corazón. El viaje del alma. El loco, la papisa, el colgado, la luna y el sol. Observo: el otro también soy yo.
Lavo la ropa, se seca, la doblo, la guardo. Aligero mis espacios, regalo lo que ya no voy a usar. Menos es más. Ordeno y limpio. Si hay ruido afuera, vuelvo a mi silencio interior, mi fuente de paz.
Me lleno de felicidad al ver a mis amigos, a mi familia. Cultivo el amor. Uso el taladro. Cargo cajas. A todas partes voy pedaleando. Y en el camino, sonrío y me canso. Vivir, gran reto y hermosa tarea. Tierra fértil de aprendizaje. Te disfruto aunque me hagas sudar.
Vivir agota, vivir cansa, pero ¡Qué lindo es!